II Jornadas de Bienestar Juvenil. Lo emocional como espacio de encuentro.

El fin de semana del 26 y 27 de noviembre, La Casa de la Juventud se trasladó al Castillo de San Servando (Toledo) para desarrollar las II Jornadas de Bienestar Juvenil, en esta ocasión enfocadas hacia la reflexión sobre el estado emocional en la que se encuentran los jóvenes de Parla. Entre los 85 participantes, jóvenes, madres y padres, docentes y equipos de orientación de los Institutos de Parla y profesionales de la intervención juvenil.

Al llegar, en la presentación de las jornadas ya se podían ver en las caras de los asistentes la motivación e ilusión que había puesta en este finde. Al poco, cada grupo en sus correspondientes aulas se esmeraban en hablar sobre la situación emocional de los jóvenes, los postit de colores, los mapas emocionales, los cliks de Playmovil, los rotuladores de todos los colores eran testigos de lo que en los rincones del castillo estaba pasando. Por la tarde, todos los grupos pudieron compartir las conclusiones obtenidas previamente, fue un tiempo de escucha, de compartir e intercambiar impresiones, estados de ánimo, inquietudes y de acercamiento. Unos juegos en gran grupo y un Cluedo nocturno por Toledo fue el cierre de un intenso día de trabajo y de emociones.

En la sesiones del domingo los grupos construían colectivamente propuestas y algunas claves para mejorar la situación emocional de los jóvenes, mientras, éstos preparaban criterios de evaluación para las propuestas que los adultos les iban a hacer llegar.

A las puertas del Castillo, un camino de la sabiduría hacía un recorrido por todo el trabajo obtenido en los grupos, comentarios, dibujos, colages, claves, mensajes, conclusiones, ocurrencias y mucha creatividad en el trayecto que nos llevaba al salón de actos donde iba a tener lugar la puesta en común

La parte de las conclusiones fue un verdadero espectáculo. Entre otras muchas cosas, los profesores plantearon mejorar la escucha de los/as alumnos/as fuera del contexto académico, las madres y padres tratar de respetar los tiempos de sus hijos/as y los técnicos planificaron un viaje: El viaje del Sí. Los jóvenes supieron valorar las buenas intenciones y la calidad de las propuestas, con una entrega de diplomas, abrazos, algunas pruebas y hasta una conga final. Además contaron cómo se sentían, sus necesidades, qué les hacía sentir mejor y dónde encontraban apoyos. Fue un lujo escucharles.

No hay forma más significativa, precisa, ni emotiva para expresar todo lo que sucedió en estas Jornadas que a través del poema que escribió una de las jóvenes participantes, Arantxa Colonia, para hablar de lo que para ellos/as es el Bienestar Juvenil:

No sentir un nudo en la garganta, los ojos arder, los pulmones ceñirse a las costillas y las piernas temblar como gelatina. El bienestar es sentir que debajo de nuestro cuerpo hay un prado verde con flores y hierba, el aire entra en los pulmones y el viento mece tu pelo.

Sé feliz mientras dure, amigo mío, pues en las gotas y bajo la lluvia, aprenderás a bailar.

Bienvenido, mi querido bienestar, déjame tu calor abrazar. 

Las Jornadas llegaban a su fin, todos/as cansados/as pero ilusionados/as, las madres de decían empoderadas, los profes con ganas de trasladar a sus centros las conclusiones obtenidas, los técnicos/as satisfechos/as la experiencia de aprendizaje y los jóvenes con ganas de repetir y todos/as demandando unas III Jornadas donde seguir trabajando sobre el Bienestar Juvenil.

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